Aunque no lo creas, tu perro también puede agriparse o resfriarse. La diferencia es que él no podrá avisarnos o ladrarnos, ¡ojalá pudieran! Simplemente, te mirará con ojitos cabizbajos.
Sin embargo, existen una serie de señales que deberían poner en alerta a los dueños como cambios de conducta o aspecto para así acudir a un veterinario y tratarlo cuanto antes.
La gripe canina, también conocida como 'tos de las perreras' o traqueobronquitis infecciosa canina, es causada por uno o varios microorganismos como el virus de la parainfluenza, el cual es altamente contagioso. En menor medida, se observan casos de constipados provocados por el Adenovirus del tipo 2. Asimismo, esta última patología también puede ser otra de las causas del resfriado canino, así como otras enfermedades de carácter más grave como el del moquillo.
"La falta de apetito o de ganas de jugar puede alertar de que nuestro perro se ha resfriado"
Aunque el tipo de cepa que padecen los perros es diferente al de los humanos. Hay que tratarlo a tiempo, especialmente en cachorros y ancianos. Independientemente de la causa de la gripe o resfrío, las señales o síntomas suelen ser los mismos como:
1. Estornudos constante, igual que nosotros estornudamos cuando contraemos un resfriado. En general, los perros no acostumbran a estornudar una única vez, sino que van acompañados de uno o dos más seguidos.
3. Perdida de apetito, los virus y bacterias atacan vías respiratorias, faringe y garganta se sienten irritadas y molestia al ingerir alimento.
4. Cansancio, malestar en general, abatido, sin fuerzas, falta de ánimo.
5. Tos dificultades respiratorias, síntomas más comunes del resfriado en perros. Para notarlo observa a tu perro detenidamente y fíjate si parece molesto por no poder respirar correctamente, si se escucha un silbido al respirar con la nariz congestionada o respiración fuerte. Asimismo, si la tos es muy severa, puede ir acompañada de vómitos leves.
6. Moco abundante, congestión y secreción nasal, incluso con sangre- son otras características habituales que, como en los humanos, distinguen a un perro con gripe, tienden a lamerse la nariz con más frecuencia.
7. Fiebre, Trufa o nariz seca. Es la forma que tiene el cuerpo de reaccionar ante una patología. La temperatura normal de un perro es algo superior a la de las personas, ya que oscila entre 38 °C y 39 °C. Sin embargo, cuando el termómetro supera los 39,2 °C, se considera que el animal padece fiebre, por lo que precisará cuidados.
8. Apatía, que se muestra cansado y menos dispuesto a divertirse, es un síntoma frecuente de que se ha resfriado.
Los especialistas recuerdan que los perros deben acudir una vez al año a consulta para la vacunación antirrábica, para corroborar si los patrones de desparasitación son correctos y de paso hacer una revisión general. En especial en los mayores.
Cómo mantener en forma el sistema inmunológico de tu perro
- Mantente al día con las vacunas. Lamentablemente, no existe una vacuna que proteja a los humanos del resfriado común. En este caso, los perros tienen una ventaja gracias a la vacuna 5 en 1, que previene el moquillo, la hepatitis, la leptospirosis, el parvovirus y la parainfluenza. Esta vacuna no logra combatir el resfriado totalmente, pero sin duda reforzará el sistema inmunológico de tu perro y lo protegerá contra enfermedades más graves.
- Mantén a tu perro seco y evita que pase frío desde el primer momento en el que aparezcan los síntomas. Además, te lo agradecerá sobre todo en los meses de invierno.
- Lava los juguetes, los platos de comida y los cuencos de agua de tu peque con frecuencia, especialmente si los comparte con otros perros.
- Cambia el agua del cuenco varias veces al día.
- Limita el contacto con perros enfermos. La temporada de resfriados también afecta a los perros, y es posible que su calendario sea diferente al del resfriado que recorre tu oficina. Presta atención a los síntomas del resfriado cuando estés en el parque con perros.
- Asegúrate de que tu perro descanse lo suficiente. Un perro necesita entre 12 y 14 horas de sueño al día. Si eres como la mayoría de los humanos, esto significa que tu perro debería dormir casi el doble que tú.
Estos consejos deberían ayudarte a detectar los primeros síntomas del resfriado en perros y a proteger la salud de tu mascota.
Recuerda hablar con tu veterinario sobre otras medidas que puedas tomar para evitar que tu perro se resfríe. Son quienes mejor equipados están para proporcionaros a ti y a tu mejor amigo las herramientas que necesitáis para disfrutar de una vida larga y feliz.



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